Cultivado en las laderas occidentales de la Cordillera de los Andes colombianos, este lote proviene de la finca familiar de Jairo López Agudelo en Sardineros, Quindío, un departamento que, a pesar de ser el más pequeño de Colombia, contribuyó a consolidar la reputación del país por sus cafés excepcionales. Ubicada a unos 1450 metros sobre el nivel del mar, la finca se enfoca en la producción de alta calidad en una sola propiedad, con Castillo como variedad principal y cosechas que generalmente se realizan entre marzo y mayo, y entre septiembre y noviembre.
Otros datos sobre este café
Este proceso natural de fermentación prolongada está diseñado para lograr intensidad y claridad. Las cerezas se seleccionan a mano y se desinfectan para eliminar defectos, luego se fermentan en tanques sellados en condiciones de bajo oxígeno. A medida que avanza la fermentación, las levaduras convierten los azúcares en pequeñas cantidades de etanol y liberan CO₂; con el tanque cerrado, este CO₂ se acumula y ayuda a mantener bajos los niveles de oxígeno, lo que da lugar a una fermentación controlada y aromática antes del secado.El secado es deliberadamente lento: el café se termina en camas parabólicas para controlar el flujo de aire y la estabilidad, con un periodo de secado promedio de 25 a 30 días. El resultado es un café natural cuidadosamente controlado, diseñado para ofrecer un perfil aromático y afrutado, manteniendo una estructura limpia.