Descafeinado azúcar de caña:
A partir de la caña del azúcar se obtiene melaza. Esa melaza se fermenta y se transforma en etanol natural. Después, al mezclarlo con agua y ácido acético, se crea un compuesto totalmente natural (EA) que la clave del proceso.
Los granos verdes (sin tostar) se llevan a cámaras de vapor para que se abran sus poros. Esto facilita que el EA pueda actuar sobre a cafeína. Los granos se sumergen en el EA.
El EA tiene una afinidad natural por la cafeína, asi que la «atrae» y la extrae del interior del grano, sin arrastrar los compuestos que dan aroma y sabor. Este proceso se repite varias veces hasta que el café queda 99.9% libre de cafeína.
Una vez descafeinado, el café se vuelve a exponer al vapor para evaporar cualquier resto de EA. El compuesto es volátil, asi que desaparece por completo.